Ama a tu Cuerpo: Descubre lo que las Bacterias Benéficas Pueden Hacer Por Tí y por Tu Salud

Probioticos

En nuestro cuerpo viven alrededor de un kilo o kilo y medio de bacterias, y miles de millones de esos microorganismos se encuentran en nuestro estómago. Pero aunque las personas con fobia a los gérmenes estén entrando en shock y sacando el gel sanitizante, estas bacterias son de vital importancia y proveen a nuestro cuerpo de muchos beneficios. Nuestra “Microflora” intestinal, como muchos científicos le llaman, ayuda a nuestros intestinos a digerir comida, luchar contra enfermedades y bajar de peso, todo esto mientras que al mismo tiempo brindan a nuestro sistema inmune el 60% de su poder. En resumen, estas bacterias son nuestras mejores amigas

bacterias beneficas

Desafortunadamente, las bacterias en nuestro sistema digestivo no siempre se encuentran en perfecto balance. Mientras que nuestro cuerpo naturalmente siempre busca la total salud para nosotros, los alimentos que consumimos de manera regular tienen un gran impacto en los microorganismos que habitan nuestros intestinos. Tomar antibióticos, por ejemplo, aniquila tanto las bacterias buenas como las malas, resultando esto en una baja en la diversidad de bacterias y un crecimiento retardado de éstas por hasta dieciséis meses posteriores.

El estrés, uno de los compañeros incondicionales de la vida moderna, también afecta negativamente nuestro sistema inmunológico, lo cual le abre las puertas al crecimiento de las bacterias perjudiciales en nuestro organismo. Agrégale a esto nuestro alto consumo de azúcar, carbohidratos refinados y carne roja — comida que alimenta específicamente esas bacterias perjudiciales — esto resulta en un total desbalance corporal. Lo peor es que estos microorganismos o bacterias perjudiciales pueden hacernos buscar los alimentos no saludables aún más, creando así un círculo vicioso.

Las buenas noticias son que sólo es necesario hacer dos cosas para comenzar con el pié derecho nuestro camino hacia un sistema digestivo saludable: el consumo de pre- y probióticos. Los probióticos contienen el tipo de bacterias saludables similares a las que ya tienes en tu estómago. Al consumirlos ayudas a diversificar tu flora y de esta forma mejorar tu digestión. Después, puedes reforzar el crecimiento de esas buenas bacterias con prebióticos —compuestos de fibra provenientes de plantas que estimulan el crecimiento de bacterias benéficas. Con el consumo de pre- y probióticos de tu lado, verás que es sólo cuestión de un poco de tiempo para que comiences a sentirte de nuevo de maravilla.

Pan

Algunos probióticos incluyen alimentos lácteos como el yogurt o el kefir, el chocolate oscuro natural y micro algas, como la espirulina.

Berries

Entre los alimentos que contienen fibra prebiótica podemos encontrar al aguamiel de maguey, el ajo, cebolla, jitomate, apio, plátano, moras, avena, linaza, lentejas y frijoles.

Hay otras maneras de fortalecer tu sistema mediante pre- y probióticos. Por ejemplo, disminuir el consumo de endulzantes artificiales y bajos en calorías (como la sucralosa o el aspartame, los cuales afectan negativamente el balance de la flora intestinal) y sustituirlos con alternativas saludables como el piloncillo o nuestra aguamiel de maguey, rica en fibra prebiótica y otros nutrientes provenientes de la planta del maguey. No olvides además bajar tu consumo de alimentos procesados, evitar desvelarte y además un mínimo de 30 minutos de caminata diaria. Tu sistema digestivo y tu cuerpo te lo agradecerán.

Fuentes: Creature ComfortsNIAIDShawn HokeVancityAllie .com under Creative Commons

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